Experiencia de cliente

lunes, enero 02, 2006

Alternativas de negocio a los bajos tipos de interés... o el fin de una guerra...

En el 2005, debido a la coyuntural situación de los tipos de interés, se ha aprovechado por la gran banca para realizar un ajuste (en casi todas las ocasiones mal aceptado por sus clientes) en las cuotas anuales de sus tarjetas.

Estas tarjetas, bajo mi opinión, en muchas ocasiones commodities, no deberían estar sujetas a estas cuotas ya que los servicios asociados por las mismas en ocasiones no se justifican. Cosa diferente son aquellas tarjetas de un nivel superior o las AMEX que llevan un conjunto de servicios que cubren necesidades para sus clientes.

La gran banca, cada vez más, soporta sus costes gracias a las comisiones por servicios. En el 2005, se prevé que se cubran un 65% de los gastos de las entidades gracias a estas comisiones. Generalmente son los grandes bancos los que dan los primeros movimientos subiendo los precios como en el caso del BBVA en el que ha pasado a cobrar 12 euros por las tarjetas de débido. Si a esto le sumamos las comisiones por extracción cuando no estás en tu red se disparan este tipo de costes para los clientes.

En el Sabadell, por ejemplo, estos movimientos se harán el próximo año. Según explica un resposanble de pago de la entidad:

Una vez que los líderes del mercado dan el paso, los demás lo tenemos más fáciles para seguirles.

Otro tipo de costes es el de mantenimiento de cuenta. Caja Madrid pasará a cobrar 12 euros anuales en todas aquellas cuentas con un saldo inferior a 1.000€ aunque sigue siendo con Ibercaja la que cobra una comisión más baja.

Todo esto se puede derivar de una guerra que durante años ha existido entre comerciantes y entidades financieras junto con plataformas de tarjetas (Servired, 4B y Euro 6000). El compromiso de reducir las comisiones de los comerciantes puede suponer una reducción de ingresos para los bancos de 2.000 millones de aquí al 2008. Ingresos, que por supuesto, habrán de ser compensado de otra manera y qué mejor forma que trasladárselos al cliente final.

¿Por qué en vez de generar ingresos pasivos y poco receptivos por parte de los clientes como comisiones por mantenimiento de cuentas y tarjetas no se generan otro tipo de alternativas de negocio mucho más creativas como descuentos por uso de la misma, pagos aplazados, potenciación de créditos a corto plazo, reducción de correo postal, más accesibilidad para todo el público a la banca telefóninca y por internet, agilidad en las oficinas comerciales entre otras? Quizás sea más fácil siempre trasladar la disminución de ciertos ingresos a aquellos que los generan.

El problema más grave está en que es posible que los clientes se cansen de este tipo de abusos y el tamaño del pastel se vea reducido en los próximos años. Como bien lo sabe el Banco de España, las reclamaciones por comisiones han crecido un 40% en los últimos tiempos y ya son un 15% del total.

Vía: Cinco Días