Experiencia de cliente

viernes, diciembre 16, 2005

Si yo fuese cliente...

Siempre hago esta reflexión, porque mira que hay veces que me gustaría estar del otro lado. No sé si me adaptaría bien, pero tendría el control de mis propias reuniones... o al menos eso intentaría. Seguro que muchos de los que sois compradores tenéis vuestras frustraciones del día a día y a lo mejor incluso se os hace más complicado tener el control de vuestro tiempo (en esto último no me quejo porque tengo la suficiente flexibilidad).

Ya lo he visto escrito en más de una ocasión en algún artículo de vuestros blogs, pero la verdad es que se te suele quedar una cara de tonto importante cuando has pasado parte de la noche y días anteriores preparando una reunión de ventas y en el último momento la suspenden por una reunión "urgentísima" en ese mismo horario.

Cuando hablamos de las primeras reuniones de prospección no me suele preocupar que se cambien de fecha o se modifique el horario en un mismo día porque el trabajo de preparación ya ha sido realizado y con una pequeña actualización es más que suficiente. Lo malo es cuando ya es una reunión más avanzada en la que tienes que presentar determinados casos o una propuesta adaptada.

Es posible, que en los próximos días (entiendo que no muchos, es decir, la próxima semana sino ya nos iríamos al año que viene) tendré que repasar la documentación que había preparado para refrescar la reunión y con esto siempre suelen aparecer nuevos enfoques, crees que podrías aportar algo más, añades algún ejemplo adicional, tratas de ser más concreto e incluso se puede decidir realizar una reunión interna adicional para definir mejor los objetivos.

Al final... el beneficiado es el cliente porque ha podido celebrar esa reunión importante y cuando tengamos la nuestra entiendo que va a tener una propuesta de mayor valor que la que hubiese tenido en el momento inicial.

Ya he aprendido a sobrellevar esta situaciones de frustracción pero no dejan de molestarme. Podéis visitar un antiguo post de Consultor Anónimo en el que hablaba sobre la frustracción ante el cliente, creo que es muy enriquecedor. Él nos muestra una visión clara de las habilidades de los consultores.