Experiencia de cliente

jueves, diciembre 15, 2005

Los trabajadores somos clientes de la organización?

He de reconocer que tener el primer comentario en tu blog siempre hace mucha ilusión y más cuando la persona que lo escribe se predispone a acompañar el camino que has comenzado. Gracias Galufante.

Hay otras ideas que me rondan la cabeza, pero puede ser interesante seguir en la línea de argumentación que él previamente ha establecido. Su artículo original es: "Corporativismo: lo que la verdad esconde".

Con muchas personas de mi entorno he tenido el placer de, en múltiples ocasiones, comentar temas que vienen al caso sobre el corporativismo. Unas veces desmesurado y otras inexistente. Todas las organizaciones, en mayor o menor medida, presentan unos signos identificativos que las definen como ser vivo, formadas a su vez por células (cada uno de sus trabajadores), que nacen, crecen, se desarrollan, reproducen (algunas), a veces envejecen (cada vez menos) y muchas mueren. Es una aproximación muy burda a la realidad pero nos sirve como punto de partida.

Como todos los organismos establecen mecanismos de defensa y de supervivencia. Aquí es donde podemos hablar de Corporativismo como suma de todos los valores, creencias, actitudes, formas de pensar, metodologías internas, planes de comunicación, productos, servicios, estrategia, etc... que una organización pone a disposición de sus trabajadores y clientes. En algunas funcionan de maravilla y en otras no son más que frustrados intentos de represión de la libertad (corporativismo mal entendido).

La verdad es que cada empresa es un mundo. Por mi profesión he tenido la oportunidad de conocer unas cuentas y cada una es "
de su padre y de su madre", con todo lo bueno y lo malo que esto conlleva. Y aunque generalizar nunca es adecuado, casi siempre sobreviven las mejores o las que más fácilmente se adaptan a los cambios.

Ahora bien,
podríamos llegar a considerar a los trabajadores como clientes de esa compañía...? no desde la perspectiva de usuarios, sino como personas, con capacidad de elección, que adquieren un producto (toda forma de retribución) y que entregan a cambio una contraprestación (mano de obra). Si esto es así, cada trabajador podría libremente cambiar de empresa. Sé que esto no tiene nada que ver con la realidad, un mundo así de feliz y utópico probablemente generaría un caos difícil de gestionar. Al igual que nosotros podríamos elegir un nueva "compañía cliente" para trabajar, la otra parte podría prescindir con suma falicidad de su cartera de clientes actual (¿esto ya no está tan alejado de la realidad verdad?).

Bajo este supuesto (irreal) subyace la idea de que al igual que una compañía se preocupa por sus clientes (usuarios finales), también debe preocuparse por sus otros clientes (los trabajadores) permitiendo que éstos, en el día a día, se afiancen en el hecho de ser fieles a su organización y estén orgullosos de serlo.

Sinceramente, creo que esto solamente se puede conseguir bajo una perspectiva de libertad y democracia en donde prima la participación de cada uno de los elementos. No todos tenemos las mismas ganas o capacidad de ser libres, muchos ni nos lo planteamos (no es mi caso) y cada uno puede tener unas circunstancias personales que lleven a pensar que la libertad no entra dentro de su lista de principios (al menos para con su empresa). Pero lo cierto es, que los mejores profesionales, los que realmente agregan valor, serán todavía mejores y contribuirán de manera más crítica al proceso de crecimiento de su organización si disponen de un marco de actuación en donde prima la libertad, el compromiso y la responsabilidad de cada persona. La verdad es que no concibo el hecho de ir a trabajar como un paseo rutinario desprovisto de sentido sino que quiero ser feliz con ello.

Quien quiera profundizar más sobre este tema que se de un paseo por "Los diez mandamientos" de Telémaco.

3 Comentarios:

  • Gallego gracias por el enlace.

    Por <$BlogCommentAuthor$>, el viernes, diciembre 16, 2005  

  • Gallego:

    Completamente de acuerdo con tus apreciaciones, supongo que fruto de años de experiencia...

    Deseo matizar al respecto de esa apreciación tuya en la que designas a los trabajadores de una empresa como un tipo de clientes de la misma.

    La verdad es que la realidad es tal y como la describes, los empleados han pasado a convertirse en meros objetos de valor que se limitan a entregar sus capacidades laborales a cambio de una remuneración económica.
    Efectivamente, la empresa debería velar por la satisfacción de sus clientes internos, aka trabajadores, pero en vez de eso se limita a mantener su mesnada de mercenarios bajo control, con las ocasionales altas y bajas dentro de la tropa.

    En fin, es una reflexión mañanera.

    Agur.

    Por <$BlogCommentAuthor$>, el viernes, diciembre 16, 2005  

  • Telémaco, de nada por lo del enlace. La verdad es que era muy interesante.

    Galufante, sobre los trabajadores de una empresa como clientes de la misma sería matizable... porque podemos tener clientes turistas, clientes prisioneros, clientes en el corredor de la muerte o clientes felices...

    Todo debería ser matizable desde las circunstancias del cliente y la compañía a la que le compra su retribución.

    Un abrazo

    Por <$BlogCommentAuthor$>, el viernes, diciembre 16, 2005  

Publicar un comentario

<< Home